La uña encarnada, también conocida como onicocriptosis, es una de las consultas más frecuentes en podología. Ocurre cuando el borde de la uña se clava en la piel, provocando dolor, inflamación y, en algunos casos, infección. Aunque puede parecer un problema menor, si no se trata correctamente puede evolucionar y convertirse en una lesión importante que limite la marcha e incluso requiera cirugía.
En este artículo explicamos las causas más habituales, los síntomas que debes vigilar, cómo actuar en casa de forma segura y cuándo es imprescindible acudir a un podólogo especializado en uñas encarnadas en Mallorca.
Qué es exactamente una uña encarnada
Una uña encarnada se produce cuando el borde lateral de la uña penetra o presiona de forma anormal la piel del dedo, generalmente en el primer dedo del pie (el “dedo gordo”). Esta presión genera inflamación, dolor y riesgo de infección.
Es un problema especialmente frecuente en:
- Personas jóvenes
- Deportistas
- Pacientes diabéticos
- Personas con forma de uña curva o uñas gruesas
- Usuarios de calzado estrecho
Cuanto antes se trate, más fácil es resolverlo sin complicaciones.
Causas más frecuentes de las uñas encarnadas
Aunque cada caso es diferente, las causas más habituales incluyen:
Corte incorrecto de las uñas
Es la causa número uno. Cortar la uña demasiado corta o redondear los laterales favorece que el borde se clave al crecer.
Calzado inadecuado
Los zapatos estrechos, duros o muy ajustados comprimen el lateral del dedo y aumentan la presión sobre la uña.
Traumatismos repetidos
Golpes, práctica deportiva o incluso caminar mucho pueden inflamar la zona y alterar el crecimiento de la uña.
Forma de la uña o del dedo
Algunas personas tienen uñas naturalmente curvas, en forma de “teja” o engrosadas, lo que facilita que se claven.
Uñas gruesas o deformadas
Habitual en personas mayores o en uñas afectadas por hongos.
Factores anatómicos
Dedo ancho, piel muy blanda, sudoración excesiva o pies planos pueden generar mayor riesgo.
Síntomas: cómo identificar una uña encarnada
Los signos más comunes son:
- Dolor intenso en el lateral de la uña al caminar o tocar la zona
- Enrojecimiento e inflamación del borde del dedo
- Sensibilidad al presionar
- Pequeñas heridas o piel levantada cerca de la uña
- Supuración, pus o mal olor (signo de infección)
- Dificultad para calzarse o apoyar el pie
Cuando hay infección, los síntomas suelen intensificarse y la evolución se acelera.
Cómo tratar una uña encarnada en casa (de forma segura)
Es importante aclarar que no todas las uñas encarnadas pueden tratarse en casa, especialmente si hay infección, mucho dolor o si el paciente es diabético.
Sin embargo, en casos leves, estas medidas pueden aliviar los síntomas:
1. Baños de agua tibia con sal
Realizar baños de 10-15 minutos ayuda a:
- Reducir la inflamación
- Ablandar la piel
- Mejorar la higiene
Recomendación: 2 veces al día.
2. Mantener la zona limpia y seca
La humedad favorece la infección. Secar bien la zona después del baño.
3. Usar calzado amplio
Evitar zapatos duros, estrechos o que presionen la punta del pie.
4. No cortar la uña en casa si ya está encarnada
Este es un error muy común. Cortar “la esquinita que molesta” casi siempre empeora el problema y favorece que vuelva a encarnarse.
5. No intentar levantar la uña con objetos
Introducir algodón o instrumentos metálicos sin conocimiento puede causar más daño y aumentar el riesgo de infección.
6. Se puede aplicar un antiséptico suave
Solo en casos de inflamación ligera, sin infección evidente.
Estas medidas están pensadas para aliviar síntomas temporales, pero no sustituyen una valoración profesional.
Cuándo es necesario acudir al podólogo
Hay situaciones en las que un podólogo debe intervenir, sin excepción:
Dolor moderado o intenso
Si duele al caminar, al rozar con el calcetín o al presionar ligeramente, es recomendable acudir cuanto antes.
Signos de infección
Los signos de infección son: Impotencia funcional, hipertermia localizada, rojez e inflamación.
Si eres diabético o tienes pie de riesgo
No se recomienda ningún tratamiento casero. La atención profesional es imprescindible.
Uñas encarnadas recurrentes
Si aparece cada poco tiempo, puede requerir tratamiento definitivo o corrección de la forma de la uña.
Cuando no mejora en 48-72 horas
Una uña encarnada no tratada puede empeorar rápidamente.
Cómo trata el podólogo una uña encarnada
El tratamiento profesional es seguro, indoloro y muy efectivo. Suele incluir:
1. Eliminación del fragmento de uña que causa el problema
Se retira el borde que está clavado sin dañar la piel y sin cortar en exceso la uña.
2. Higiene y desinfección profunda
Para evitar infección y favorecer la recuperación.
3. Corrección de la forma de la uña
En uñas muy curvadas se puede utilizar ortonixia (técnicas para corregir la dirección del crecimiento).
4. Recomendación de calzado y cuidados domiciliarios
Se explican técnicas de prevención para evitar que vuelva a aparecer.
5. Cirugía menor en casos avanzados o recurrentes
En casos severos, se realiza un pequeño procedimiento quirúrgico en el que se elimina/quema la matriz o “raíz” del lateral de la uña afectada para que no vuelva a crecer; solo la parte problemática sin afectar a la parte estética del dedo.
Cómo prevenir futuras uñas encarnadas
La prevención es clave:
- Cortar las uñas rectas, sin redondear los laterales.
- No cortar demasiado la longitud.
- Usar calzado cómodo, amplio y adecuado.
- Evitar arrancar piel o manipular los laterales de la uña.
- Realizar quiropodias periódicas si existe tendencia a encarnarse.
- Controlar la sudoración excesiva.
- Mantener la piel hidratada.
Una buena prevención evita recurrencias, infecciones y tratamientos más complejos.
Conclusión
Las uñas encarnadas son una patología común pero potencialmente dolorosa y molesta. Identificar los síntomas a tiempo y aplicar medidas adecuadas es fundamental, pero el tratamiento realmente efectivo y seguro siempre lo realiza un podólogo.
En Clínica de Podología Paso Ligero contamos con experiencia en el tratamiento de uñas encarnadas simples y complejas, así como en casos recurrentes, uñas gruesas, infecciones o pacientes con pie diabético.
Si sufres molestias, dolor o crees que puedes tener una uña encarnada, lo mejor es acudir cuanto antes para evitar complicaciones y recuperar la comodidad al caminar.

